Inicio » Cultura, General, Literatura, Mundo Friki, Televisión

La Biblia vista por un crítico de TV

25 de Diciembre de 2009 660 visitas 6 comentarios Escrito por Doctor Freak

El Libro de los libros, La palabra de Dios, Las Santas Escrituras, el libro ese que hay en todas las casas pero que en muy pocas se lee… Todos estos nombres hacen referencia al mismo asunto: la Biblia, el libro sagrado de dos religiones, judaísmo y cristianismo (venga, esto les suena incluso a los que no van a la iglesia…, ah, ¿que qué es una iglesia…? Buf, mejor lo explico otro día…).

El caso es que, aprovechando estas fechas, se me ha ocurrido proponer un pequeño ejercicio mental: ¿Y si la Biblia fuese una serie de televisión y se hubiese terminado de emitir el año pasado? ¿Qué habría dicho la televisión, los periódicos, los blogs de Internet? Bien, en mi humilde friki-opinión, esto sería lo que dirían…

“Para empezar, derrocharon el presupuesto al principio de la serie. Eso está claro. Una cosa es matarse a construir una autopista para una escena, como los de Matrix, y otra cosa es crear todo el Universo a partir de la nada. Por el mismísimo Bruckheimer, ¡es un suicidio! Crear la luz, los planetas, la naturaleza, los animales… no sé, me parecen demasiadas vueltas para llegar a lo que de verdad va la serie, del ser humano. ¿Quiénes se piensan que son para hacer eso, Lost? Si es que no superamos las comparaciones…

Evidentemente, luego tuvieron que hacer recortes. Eso explica lo del jardín del Edén: una localización exterior sencilla (un campo con algún que otro arbolillo), pocos actores (bueno… dos) y un vestuario minimalista (por no decir que estaban en pelotas todo el puñetero rato). Esta situación no podía durar mucho (cancelarían la serie muy rápido), así que pronto introdujeron un elemento de intriga en la trama: la serpiente. Ese bolso reptante les salvó el culo al sacar el tema de la manzanita, lo que los llevó a expulsarlos del jardín y a empezar a vivir en “el mundo real” (joder, ¡se les nota demasiado la influencia de Matrix!).

Los siguientes capítulos me dejaron totalmente desconcertado, porque no tenía muy clara hacia dónde parecía ir la serie: Caín y Abel, Sodoma y Gomorra… parecían una mezcla de Dexter y Californication, pero luego te desconcertaban con episodios como el de Abraham o el del santo Job, que parecían sacados de algo más intimista, como In treatment. En cualquier caso, lo que mantuvo la serie eran los capítulos especiales, los de final de temporada, en los que se gastaban la pasta. Dos ejemplos, el Diluvio Universal y la huida de Egipto: ahí se lo curraban, mezclando efectos especiales cojonudos (con los animales de dos en dos, ua ua, o cuando se abre el Mar Rojo) con elementos sencillos pero efectivos (una zarza ardiendo: al tío que se le ocurrió deberían subirle el sueldo). Y todo ello aderezado con una omnipotente voz en off (como la del patrón de Carnivale) que parecía controlarlo todo y decía lo que había que hacer (sigo diciendo que se les nota demasiado la influencia de Lost, pero bueno).

Empezaba a acercarse el final de la serie, y tenían que hacer algo espectacular, digno de ser recordado en la historia de la TV. ¿Y cómo lo hicieron? Pues introduciendo un personaje del que se empezó a hablar desde la mitad de la serie, al que llamaban “el Mesías” (muy bien escogido el nombre, tiene gancho), y que vendría a salvar al mundo. La verdad es que la cosa estaba muy bien pensada, porque así solucionaron argumentalmente el problema de que hubiese partes de violencia y sexo explícitos y otras más intimistas: dos facetas del ser humano, un ser humano que necesita ser salvado por un superhéroe. Arriesgado, ¡pero genial!

Pero aquí llegaron los problemas. Los creadores de la serie no se pusieron de acuerdo en cómo debían enfocar este héroe, hasta tal punto que los últimos capítulos del primer volumen no son reconocidos por una parte de los guionistas (a los que llamaremos cariñosamente “judíos”), y la serie ya no volvió a ser lo que era (como ejemplo de esto tenemos lo que sucedió con los dos últimos episodios de Evangelion).

Comienza así el volumen II, o Nuevo Testamento (al volumen I se le acabó llamando Viejo Testamento, aunque de viejo nada, ¡que aún está muy de moda!). Ahora la historia se centra en un único personaje, nacido de una mujer virgen (no comment), adorado por reyes al nacer (uno de ellos negro, que hay que cubrir el cupo racial) y con una serie de poderes que irá descubriendo a lo largo de su vida (madre mía, ¡ahora copian Smallville!). Y ya cuando es mayor, el héroe se busca a una pandilla de seguidores para propagar su mensaje de paz y hermandad (vamos, un Charles Xavier de la vida).

En mi opinión este fue el gran fallo de la serie. En comparación con el volumen I, esta historia es superdescafeinada, no hay orgías ni mutilaciones, y la voz en off ya no es vengativa, sino que perdona a los hombres. ¡La audiencia no quiere ver eso! Quiere sangre, destripamientos, muerte. Por eso los guionistas, en un último intento por mantener la gente enganchada, mataron al protagonista (de una manera muy trágica, por cierto). Eso sí, la cagaron cuando, dos capítulos más tarde, lo resucitaron (eso sólo funciona cuando se hace en los comics, pero sólo en esos casos). A partir de ahi la serie fue dando tumbos: que si apóstoles, que si las cartas a veinte mil pueblos… nada, la cosa decaía mucho, así que hicieron lo más sensato: terminar la serie antes de que la audiencia cayese más. Y lo hicieron por todo lo alto.

El Apocalipsis. Sí, señor, el final más cerrado de la historia de los finales. Fuego, destrucción… no quedó títere con cabeza. ¡A ver qué guionista tiene cojones a continuar la serie después de ese final!

Sinceramente, no sé lo que dirá la crítica dentro de unos años, cuando echen la vista atrás y vean lo que se hizo con esta producción. Pero de una cosa estoy muy seguro:

Esta va a a ser una serie de culto.

¡A disfrutar estos días!

Related Posts with Thumbnails

Entradas relacionadas

votar
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Sin puntuar aún)

6 comentarios »

  • arlh ha dicho:

    Sin final abierto, toda serie pierde.. Pero la cuestión es.. ¿qué te parecen los secundarios? ;)
    (ya disfruto, ya..)

  • Doctor Freak (author) ha dicho:

    ¡Los secundarios son lo mejor! Son los que le dan vidilla al mundo creado en esta serie: Josué en la temporada de Egipto, los profetas cuando de lo que hablaban parecía un tema aparte… aunque el mejor de todos sin duda fue Judas: madre mía, ¡al final resulta que él era el traidor! Eso no pasaría ni en El Internado, xDDD.

  • Sr. Eko ha dicho:

    jajajaja, boísimo Dr. Freak!!!
    Nestas datas rirme das Santas Escrituras é o único que me alegra a existencia.
    Bo nadal!!! JOU JOU JOU!!!!

  • La Biblia vista por un crítico de TV ha dicho:

    [...] La Biblia vista por un crítico de TV reysombra.com/general/la-biblia-vista-por-un-critico-de-tv/  por Moussenger hace pocos segundos [...]

  • Mad Hatter ha dicho:

    Xa faláramos disto hai tempo e repito agora o que dixen daquela, cando a idea xeral (e xenial) saíu desa túa cachola:

    “Oh, sí.”

    Moi boa, Dr. Freak, moi boa. E seguro que moita máis xente se apunta agora á serie de culto de marras…

    ;)

  • Mr.Pene ha dicho:

    Arderéis en el infierno…

Deja tu comentario!

Deja tu comentario ahí abajo o añade un trackback desde tu web. Puedes además suscribirte a estos comentarios vía RSS.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

En este blog tenemos Gravatar activado para que salgas bonito en los comentarios. Si aún no tienes ninguno asociado, regístrate en Gravatar.